Editoriales

Vivir SobradoUltimamente me he dedicado con más ahínco a estudiar y reflexionar sobre la inteligencia emocional. Me ha parecido gracioso y confrontador entender que quien no es inteligente emocionalmente es, por oposición, un bruto emocional. Y es que los hay por montones y reconozco los momentos en que mi bestia interna aparece descontrolada, ese es un momento de brutalidad emocional que me domina. Recuerdo claramente muchos de esos momentos. Mis hijos fueron víctimas de algunos de ellos. Afortunadamente me he confrontado a mi mismo, he sabido pedir perdón y hacerme cargo de rediseñar esas creencias que hay en mí que terminan siendo disparadores. No puedo dirigir nada ni a nadie sin un control de mis emociones. Hoy entiendo que las personas emocionalmente inteligentes poseen suficiente grado de autoestima. Reconocen los propios sentimientos y capaces de expresarlos asertivamente. Son empáticas y pueden entender los sentimientos de los otros. Son personas positivas y esperan lo mejor porque se lo merecen.

Eduardo Martí

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Herramientas De InfluenciaEl empresario es exitoso si logra empresas sustentables y esto sólo es posible conformando equipos de trabajadores comprometidos con el negocio. Para ello, se impone preguntarse qué es lo que quiere la gente y qué le estimula a comprometerse. Salvo raras excepciones, el trabajador hoy día quiere tener oportunidades de desarrollo, buen paquete laboral, pero sobre todo, quiere sentir que forma parte de un buen ambiente de trabajo. Resumiendo algunos estudios, el trabajador espera: -Realizar una actividad de la cual se sienta orgulloso y que tenga algún sentido de propósito y trascendencia. -Tener un buen vínculo con sus jefes y poder confiar en ellos. -Mantener una relación armónica con sus compañeros de trabajo. -Sentirse respetado y valorado. -Tener oportunidades de desarrollo. Y obviamente, un buen paquete de beneficios. Lo que sí está claro, es que el salario y los beneficios son importantes pero no compran la entrega, confianza, compromiso y lealtad del trabajador. Eso tienen que ganársela los jefes.

Eduardo Martí

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Hace unos días conversaba con un grupo de médicos y les pregunté si ya se había detenido la evolución del Ser Humano. Desde hace 70 millones de años los primates han evolucionado. Desde hace 1.5 millones de años hay evidencias del Homo Erectus. El hombre de Cromagnon (Francia) tiene 40.000 años. ¿Es que acaso la teoría darwiniana que ve la evolución como un proceso lineal y continuo ya llegó a su fin? ¿Seremos tan arrogantes como para pensar que ya somos la máxima expresión de lo que podemos ser?. Si no se ha detenido, ¿Es que acaso podemos hacer algo para acelerarlo? La verdad es que fue una conversación grata. Lo que concluimos es que no se ha detenido. El potencial está en el cerebro y las emociones. Y, asumiendo evolución como la capacidad que tiene una entidad de transformarse para aumentar sus posibilidades de éxito y expandir su acción efectiva, la verdad es que nos queda mucho por delante. Que buena noticia.

Eduardo Martí

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